La construcción del puente posibilitó una nueva conexión, no sólo para los usuarios del Polígono, sino también para el resto de la ciudad, ya que constituye un nudo de comunicación clave en la actualidad. No obstante, y sin olvidar el esfuerzo económico de los propietarios, debe reconocerse que esta urbanización supuso un punto de inflexión en el polígono, cuya imagen se vio claramente renovada.
Desanexión de Astigarraga

En el mes de abril de 1987 se produce un hecho singular: las Juntas Generales de la Diputación de Gipuzkoa ratifican la desanexión del municipio de Astigarraga, que hasta entonces formaba parte del término municipal de San Sebastián. Desde ese momento, una tercera parte del polígono queda enclavado en el nuevo municipio, de quien dependerá administrativamente.
En cualquier caso, al margen de esta realidad territorial, los propietarios siempre han demandado una unidad funcional, insistiendo en la necesaria coordinación entre municipios. De esta manera, buena parte de los servicios, como la recogida de residuos o el abastecimiento de aguas y alcantarillado, se prestan de manera conjunta. Tal es así, que desde el 2001 la Mancomunidad de San Marcos presta un servicio de recogida selectiva en todo el Polígono 27, previa transferencia por parte de ambos ayuntamientos de sus competencias en materia de residuos urbanos y asimilables.